Aquella noche de ronda, era muy especial...habían quedado en "irse"...el sastre lo había preparado todo meticulosamente, incluidos los pasajes del barco. Se despidió de la moza y de la chacha María Isabel, que vivía con ella. Hizo la pantomima de irse...y la esperó debajo del olivo que hay junto al camino, en dirección a Albanchez. Cuando la chacha se durmió, salió ella, callandico...la perra del cortijo no le ladraba a él, porque siempre le echaba algo para que comiera. La montó en la culata del caballo y montandose él, salieron a los cuatro pies. Llegando a la cuesta de la Fuemblanquilla, le echó dos coplas, con todo su arte albanchelero. Clareando el día, pararon en el Cementerio de Los Molinas, para despedirse de sus abuelos y padres, que allí reposaban... y al salir a la calle le dió el primer beso...
Pajarica de las nieves
¿A dónde tienes el nido?
...lo tengo al pie de la sierra
en un almendro florido...
La moza tuvo una vida muy difícil, se crió sin padre ni madre...la crió la chacha María Isabel, lo mejor que supo o pudo...eso la hizo desconfiad...pero cuando menos lo esperaba, apareció el sastre ..
El sastre que tenía un gran corazon y no dejo de tener detalles con la moza desde el principio .....a veces, montado en su caballo Lucero, cabalgaba dos horas desde Albanchez y sin hacer ruido, dejaba un tallico de romero en su ventana, con eso le hacía saber que él había estado allí y que lo mismo que el romero, él siempre estaba con ella...
El siempre estaría en su corazón pasara lo que pasará.


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